Gamificación

La gamificación

La gamificación es una disciplina nacida hace pocos años al albur del auge imparable de la industria de los videojuegos, de la difusión generalizada de los dispositivos portátiles y la necesidad de encontrar y rentabilizar nuevas técnicas de visibilidad y engagement en una realidad sociotecnológica determinada por la participación de los usuarios, la batalla del posicionamiento y la crisis temprana de las estrategias de marketing en entornos digitales.

Desde un punto de vista ortodoxo, la gamificación consistiría en “la aplicación de técnicas y mecánicas propias de los juegos a entornos no lúdicos, con objeto de incrementar la motivación y la implicación de los usuarios”. Desde un punto de vista más honesto, tal vez tendríamos que barajar un término que, no por ser más incómodo deja de estar en el epicentro de esta disciplina, como es el de manipulación. Pero si eligiésemos una perspectiva más esencial, incluso filosófica, la verdadera clave para entender cualquier proceso de gamificación, o incluso para construir una arquitectura gamificada verdaderamente funcional, no puede ser sino la diversión.

Porque si bien las agencias de marketing llevan ya más de medio lustro empeñadas en otorgarle a este nuevo concepto toda la modernidad de la que han sido capaces, la gamificación podría -y tal vez debería- haber sido presentada en sociedad como la hija primogénita de la ludificación, un sinónimo tal vez desprovisto de la pátina tecnológica necesaria para sustituir a su alter ego hipster, pero que representa a una tradición secular que durante generaciones ha tratado de utilizar el juego como herramienta básica para enseñar, para motivar, para entusiasmar… para convertir cada aspecto de nuestra vida en algo menos aburrido, más estimulante y, desde luego, mucho más social.

Durante las horas dedicadas a esta disciplina a lo largo del Curso de Experto en Marketing Online y Redes Sociales, debatiremos sobre todos estos temas, analizaremos algunos casos de éxito en ámbitos muy distintos, estudiaremos buenas y malas prácticas de esta disciplina y aprenderemos, sobretodo, a incrementar la motivación, la lealtad, el compromiso, la participación y la vinculación afectiva de nuestros clientes, o de los usuarios de nuestra comunidad.

Víctor Muñoz

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